CUIDA LOS MONTES O SE PERDERAN LOS PLACERES

lunes, 31 de agosto de 2020

Recordando a don César

Por Marco A. Saldaña Hidalgo (*) 


Lo recuerdo dando un mensaje a un público numeroso en la Av. de la Peruanidad en Morales, entonces candidato al Gobierno Regional de San Martín, ponía énfasis en la fe. En aquella ocasión su celebración en una conocida discoteca opacó con el conteo final de votos. Vinculado con la izquierda radical.

En una segunda oportunidad ganó las elecciones con amplio margen. Su proyecto integración vial se hizo realidad con la construcción de diversos tramos, entre ellos la carretera del conflicto Cuñumbuque – San José de Sisa. Desde luego que la inauguración ocurrida en 2009, tuvo como uno de sus escenarios al apacible pueblo de Cuñumbuque, nombrando a una de las más antiguas y destacada pobladora del lugar, indicando que su sueño se hizo realidad. y su muy publicitado “Milagro San Martín” del cual existe un estudio realizado por Eduardo Ballón y Marisa Glave “San Martín: un viaje a la otra orilla” informe que destaca de Villanueva como un Buen gobernante.


Cuando fue designado como Premier de Humala y luego de su discurso de presentación en el Congreso, Hildebrandt en sus Trece lo adjetivó con un titular de portada “neofujimorista”. En el 2018, en el mismo diario, el Director escribió en su columna titulada Al César lo que es de Keiko escribió “Don César Villanueva se presentó más fujimorista in péctore que nunca ante el Congreso” (HT 4/5/2018)


Nadie lo puede negar que tuvo una buena imagen de gestor en su primer período al frente del GORESAM. Lideró con la ejecución presupuestal y llegó a acuñar la frase “El verdadero canon es su gente”. La mayoría llegamos a confiar en él como buen líder y gobernante, por eso su ratificación para un segundo gobierno regional. Pero su fama llegó a buen nivel y también voló lejos lo que le hizo soñar como Presidente del Perú.
Su segundo período, con la notoriedad que tenía y el respaldo de Coordinador de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales, abandonó su gestión dejando en manos de su vicepresidente y funcionarios cercanos.


En la primera ocasión que tuve de conocerlo de cerca íbamos con una delegación y al presentarnos le indicamos que estamos con el Presidente del Frente de Defensa a lo que respondió “No converso con frentes de defensa, sino con los alcaldes”; me impresionó y me incomodó su respuesta. A renglón seguido, nos comenta “No dispongo de mucho tiempo, pues tengo que viajar al sur del país, a reunirme con los gobernadores regionales, como somos buenos, tengo que asesorarlos”. Me pareció soberbio este comentario.


En la segunda y última oportunidad que tuve la ocasión de escucharlo directamente fue durante una visita a su despacho por un tema de gestión descentralizada de la educación. Le comentamos lo que estábamos haciendo y nos interrumpe para decirnos que “le parece bien y eso revela lo que su gestión está haciendo por la educación y si Patricia (Se refería a la Ministra de Educación de entonces, Patricia Salas) quiere tomarse la foto con San Martín que ponga su plata”.


A partir de estas dos situaciones tuve una percepción diferente de él. Me pareció un tipo soberbio, misterioso, ebrio de poder e interesado en la Presidencia del Perú o estar al frente del Ejecutivo a toda costa; por ello, cuando Humala lo llamó para ser su Premier no tuvo reparos y se mandó abandonando su cargo de Gobernador Regional.


Desde entonces se coqueteaba con todos los líderes regionales y partidos políticos, y se vendía como concertador, visionario y buen gestor. Buscaba ser candidato a la Presidencia de la República, no prosperó, pero se quedó como candidato a Congresista, ganando la elección con amplio margen.


En los círculos político limeños, a Villanueva lo conocían como negociador y que se coquetea con todos. La Vacancia de PPK y su designación como Premier, tiene la fama de un pacto con el fujimorismo.


La noticia de haber recibido coimas de Odebrecht por la Carretera Cuñumbuqe – Sisa, no sorprendió a muchos sanmatinenses, pues siempre era sospecha. Ni siquiera a él mismo, pues su abrupta salida del Consejo de Ministros, obedece a la información que trascendía que su caso iba a ser revelado por Barata y para evitar complicaciones con el Gobierno de Vizcarra, tomó esa decisión.


En el 2019, sus ambiciones de Presidenciable seguían minando sus deseos con la gestación del Partido Regionalista de Integración Nacional (PRIN). Pero el 26 de noviembre es detenido preliminarmente por el presunto delito de tráfico de influencias y posteriormente recluido en el penal Castro Castro (16/12/2019) para cumplir prisión preventiva por 18 meses. Sus seguidores y cercanos colaboradores aún guardaban la esperanza en la honestidad y pureza de aquel político de la fe y los ensueños. Es más, en el Sur del país (VRAEM) lo tenían gran consideración y respeto y cuando salió lo de Odebrecht no lo podían creer y  muchos se quedaron desconcertados.


Anoche (domingo 30/08/2020) un programa de TV Dominical reveló que César Villanueva recibió coimas por la construcción de red de hospitales en San Martín. La noticia ya no sorprende –quizá confirma la sospecha– pero desalienta saber que la política como ejercicio del poder para hacer el bien común fue mal interpretada y reemplazada por “Ejercicio  del poder para sentirse poderoso e invencible”. Pero “el poder mal gestionado como la plata mal habida es frágil”, me dice un gran amigo. Y así queda don César, ahora sí, saboreando la fragilidad del poder desde su casa donde cumple arresto domiciliario desde el 01 de abril del 2020.


 * Marco Saldaña Hidalgo es docente de la Institución Educativa Virgen Dolorosa, con estudios en Políticas Educativas y Desarrollo Regional, Gestión Pública, Innovación Pedagógica y Gestión de Centros Educativos

lunes, 24 de agosto de 2020

La reja

 Por Groder Torres Trigozo


La dueña del hotel es una mujer solterona, de nacionalidad uruguaya. Cuida de sus huéspedes celosamente, casi los esconde. Sus experiencias y recuerdos son de épocas cuando alojaba a narcos, traqueteros, y patrones. La ciudad era un verdadero centro comercial de la cocaína. Estaba acostumbrada a recibir a colombianos, gringos, y uno que otro peruano. A veces hasta celebridades de la farándula, que llegaban a la ciudad para entretener a los capos de la droga de la zona. Su hotel fue construido casi como un fortín, de paredes altas y rejas. Ella todavía vivía añorando los buenos tiempos del negocio de la droga. Dormía sola, abrazada a una escopeta calibre 16 de dos cañones. En la recepción del hotel, una sala pequeña, en una esquina, dormía un hombre de 80 años que en las noches hacía de recepcionista en el día de jardinero.

Grace, había llegado de viaje. No había otro hotel disponible, tuvo que llegar en el viejo “Costra Nostra”. A las afueras flameaban 10 banderas de diferentes países emulando o quizás recordando sus viejas grandezas. Ahora la ciudad ya cuenta con otros tantos mejores y modernos. 
Ella estaba ilusionada de ver a Gabriel. No lo había visto como en un mes. Él no estaba en la ciudad había salido de diligencia, regresó pasado las 11:00 pm. Grace, aprovecha para descansar del largo viaje por una carretera empedrada y mal mantenida.
Ya siendo las 11:30 pm, se comunican y deciden encontrarse y pasar la noche juntos. Él propone, dice: nos quedamos en mi departamento, más amplio y cómodo. Ella acepta.

Grace, conoce muy poco a la uruguaya dueña del hotel. Una mujer que cuando habla, pareciera que llevaría incorporado un megáfono. Tiene algunas referencias sobre el trato a sus clientes. Se dispone a salir, el silencio del hotel es de claustro. Para no despertar a nadie, alcanza los pasillos a paso lento, toma sus zapatos, llega a la recepción, el anciano duerme brutalmente. Sale al patio y luego a la puerta principal, a los muros, a los barrotes, a las rejas. Está cerrada con siete llaves.

Para eso, Gabriel está del otro lado, esperando. Se miran, se sonríen, se hablan en voz baja. Él esta ansioso por tenerla cerca. Él le dice: ha pasado mucho tiempo sin verte. Estas hermosa. Siente como si fueran muchos meses sin verse. Mientras tanto, empujan el gran portón, no hay forma de salir. Ella regresa a la recepción para despertar al anciano. Golpea con la mano suavemente el mostrador, no quiere tocar la campanita porque despertaría a todo el hotel. No regresa de su sueño mortal. Está seco, prendido, tieso, cual cadáver.

Grace regresa al portón, a la puerta principal. Animada por las palabras de Gabriel, decide saltarse las rejas. Él le replica, eso es imposible, tiene 4 metros de alto y sus terminaciones son puntiagudas, es casi una prisión. Nadie puede escapar o entrar a ese hotel simplemente. Ella está muy decidida a no quedarse esa noche, sino a estar al lado de su amado, gozar de su compañía y de los deleites del amor. Ninguno dormiría tranquilo sabiendo que ambos están en la misma ciudad solo a unas cuadras, separados simplemente por unas rejas.


Gabriel en un intento desesperado por impedir que se salte las rejas o se quede atrapada en lo alto, busca una manera de despertar al recepcionista golpeando suavemente las rejas. Ella, empieza a subir los barrotes, esta como a la mitad. Sale la vieja dueña uruguaya con escopeta en mano, apunta, y grita: ¿quién anda ahí?... o le meto un tiro por el trasero. Las luces son ambarinas, la mujer apenas puede mirar unos metros, busca sus lentes en sus bolsillos, vuelve a apuntar con su escopeta dos cañones. Para eso Gabriel, interviene y dice: tranquila señora, solo estamos buscando una forma de salir. Ella responde: la puerta está abierta par de inútiles, tramposos, ¡empújala desde afuera!

sábado, 22 de agosto de 2020

BALANCE DE LA EDUCACIÓN REMOTA

 Por Marco A. Saldaña Hidalgo (*)

Han transcurrido cinco meses de la educación remota en el país, luego que el gobierno decretara la emergencia sanitaria y el aislamiento social obligatorio como medidas para contener el avance de la pandemia Covid-19. Conviene hacer un balance a base de la experiencia y testimonio de docentes, padres de familia y estudiantes.

El 06 de abril el Ministerio de Educación puso en marcha la estrategia Aprendo en Casa y las clases se imparten por radio, televisión e internet, a la fecha se contabiliza 20 semanas. De acuerdo a información de la Unidad de Seguimiento y Evaluación del MINEDU publicada en la web de ESCALE (www.escale.minedu.gob.pe), el 96% de los estudiantes ha tenido acceso a Aprendo en Casa y el 84% está satisfecho con el contenido;  en tanto, el 65 %  de familias  muestra su satisfacción por el contenido de aprendo en casa y el 83% considera útil que la estrategia  continúe tras la vuelta a las clases presenciales.


En todo este período se han dado cuenta, a través de los medios de comunicación, de casos de gran desprendimiento de docentes que cumplen con su labor en plena pandemia, como Walter Velásquez que creó un robot con material reciclado para dictar clases en el VRAEM, Gerson Ames, el profesor de Huancavelica que recorre caminos y redes para ayudar a sus estudiantes en sus propias casas, Cecilia Mamani Maldonado que contrató y paga antena satelital para que sus niños y niñas vean las clases de aprendo en casa y también sobresalen los docentes que traduce las clases a lenguas originarias para posibilitar el aprendizaje de niños y niñas de algunas comunidades nativas. Pero también está el caso de miles de niños, niñas y adolescentes de diversas regiones del país  que no pueden recibir las clases porque no tienen internet, ni radio, ni televisión.


Pero más allá de las cifras del MINEDU y los casos excepcionales que rebotan en los medios de comunicación ¿qué ocurre en nuestro medio? En principio tanto padres como estudiantes lo tomaron con entusiasmo y se ve reflejado en el buen nivel de cumplimiento de las actividades por los estudiantes y la participación mayoritaria de padres de familia en las reuniones virtuales. Este momento ocupa los dos primeros meses (abril, mayo). El grito al cielo comienza con los docentes, ponen a disposición sus equipos celulares, conexión a internet y la extralimitación en el tiempo para ubicar y organizar a los estudiantes y responder las inquietudes de los padres de familia, luego la sobreexposición al riesgo de contagio en actividades de reparto de libros a domicilio. Junio y el momento más trágico de la vida –parafraseando a Vallejo– había llegado para muchos profesores que perdieron la vida y otro gran número que llegó a enfermarse y cuya recuperación lenta y complicada aún continúa.  Muchos tuvieron que retomar sus actividades en condiciones adversas. El MINEDU, a través de sus funcionarios de gabinete,  no cesaba en solicitar informes de cumplimiento del Programa, a través de las Unidades de Gestión Educativa Local y Directores de Instituciones Educativas.


Desde los padres de familia el interés inicial devino en preocupaciones por el trabajo (algunos lo perdieron, otros aún no fueron contratados) y empezaron sentir el impacto de la crisis económica, dejaron de pagar el servicio de telefonía celular o reducir a un solo equipo para toda la familia, el Internet “el año pasado trabajé como administrativo en un colegio, me dijeron que me iban a contratar en abril, pero nada” refiere un madre de familia “Tengo una nietecita a mi cargo y mi mamá que vive conmigo sufre de diabetes; mi esposo trabaja interdiario en un taller de motos” decía otra madre. La enfermedad los empezó a coger  “Es muy triste, te sientes sola, nadie te apoya. Ya gasté cerca de treinta mil soles para el tratamiento de mi esposo e hijo y tuve que echar mano de mis cosas y venderlos a precio de regalo para conseguir el dinero. Primero la salud, profesor, no importa nos quedamos sin nada”, me confió una madre. Y así, el apoyo de las familias a sus hijos/as en las actividades de aprendo en casa quedó en segundo plano.

Pero también hay el caso de familias que consideran que esta modalidad educativa no genera los aprendizajes esperados “ocupo mi tiempo apoyando a mis  hijos en hacer las tareas, sino la profesora nos estará llamando la atención. Pero mi hijo no aprenderá igual que en un año normal cuando está con sus profesores”, manifiesta un padre de familia. “El jardincito está de aniversario y la profesora nos pidió que hiciéramos una  torta y decoráramos nuestra  casa con lemas alusivos al jardín” dice una madre de familia “No sé cómo hacer una torta, pero tengo que mandar una foto como evidencia de que cumplí con la actividad” concluye la madre.


Desde los estudiantes, muchos se ven impedidos de participar en las actividades de retroalimentación que los docentes realizan a través del Zoom debido a fallas en la conexión; otros, no disponen de los equipos o lo comparten  con sus hermanos que están en otros grados o padres que también realizan trabajo remoto; otro grupo que quedó seriamente afectado por el virus o el impacto emocional por el deceso de algún miembro de la familia.  También hay un grupo que cayó en el desinterés y está a la espera de que el MINEDU declare la aprobación automática del año escolar.


 * Marco Saldaña Hidalgo es docente de la Institución Educativa Virgen Dolorosa, con estudios en Políticas Educativas y Desarrollo Regional, Gestión Pública, Innovación Pedagógica y Gestión de Centros Educativos


domingo, 12 de julio de 2020

Post pandemia, la necesidad de fortalecer la educación rural en San Martín.



Por Marco A. Saldaña Hidalgo (*)







La educación en San Martín es fundamentalmente urbana. Según ESCALE 2019, El 77%  de la población escolar está en la zona urbana en tanto el  23%, en el ámbito rural. Sin embargo, la misma fuente revela que el 37,19% de las instituciones educativas está en el ámbito urbano y el 62,76% en el rural. Este contraste explica en cierto modo la falta de vacantes en los colegios públicos de las principales ciudades de la región en tiempos de matrícula escolar. Hay padres de familia, con arraigo en las comunidades rurales, que prefieren enviar a sus hijos o hijas  a estudiar en la ciudad porque consideran que en el pueblo la educación es deficiente. Una mirada a los resultados ECE 2019, en el ámbito rural, pareciera que les dieran la razón; por ejemplo, en el nivel primario, en el 2° grado, solo el 15.3% de los estudiantes comprende lo que lee, en el 4° grado, el 12%; en matemáticas, en el 2° grado,  el 11.3% logra resultados satisfactorios; en el 4° grado, 14.5%.  En Secundaria, en el 2° Año, solo el 2.0% de estudiantes comprende lo que lee; en tanto, el 3.9% logra resultados satisfactorios en matemática y el 5.3% de estudiantes logra el nivel satisfactorio en el área de Ciencia y Tecnología. A este panorama, se suma que la mayoría de instituciones educativas presenta deficiencias en la infraestructura y sin conexión a los servicios básicos de agua, desagüe, electricidad, conectividad, y equipamiento básico. 
Este panorama nos motiva a  definir estrategias para fortalecer la educación en el ámbito rural y urbano marginal en la Región San Martín.

Desde los actores educativos
El papel del gobierno local resulta clave para priorizar y gestionar la educación en el territorio, promoviendo mecanismos de articulación y coordinación con los distintivos niveles de gobierno y sectores a fin de mejorar la eficiencia y eficacia del servicio. Hay experiencias al respecto.  
La Dirección Regional de Educación y  UGEL, deben tener una mirada de que la acción educativa se lleva desde una comunidad donde hay una institución educativa, por tanto deben implementar mecanismos de acompañamiento y monitoreo a los docentes rurales, pero alentando la flexibilidad y creatividad en la adecuación de metodologías y recursos pertinentes con el entorno.

Los directores y docentes de las instituciones educativas deben asumir compromisos por transformar la práctica educativa desde la escuela y aprovechando los recursos que disponen (o las carencias) para generar aprendizajes pertinentes y de calidad. Esto exige ser críticos y autocríticos.
Los padres de familia y la comunidad, deben ejercer mayor vigilancia por la mejora de la calidad y comprometerse en lograr resultados en el tiempo. Esto implica priorizar la institución educativa de la comunidad para la formación del niño, niña o adolescente en edad escolar.
En ningún centro poblado debe dejar de existir el servicio de educación inicial y primaria, esto en respuesta a la universalización de la educación inicial y debe ir de la mano con el acompañamiento a la familia. Sorprende ver a niños de 3, 4 y 5 años que se desplazan al pueblo cercano para recibir sus clases. En algunos casos dejan en su comunidad para ir a otra que consideran mejor, en otros porque no existe.
Fortalecer los colegios secundarios de los centros poblados, capitales distritales y periféricos de las ciudades. Se trata de desconcentrar el servicio, pero para ello tenemos que hacerla atractiva y esto pasa por establecer compromisos entre los actores educativos. Se trata de reinventar  y renovar la escuela desde abajo, no al revés como hemos estado acostumbrados.

De los contenidos
Desde los contenidos, la educación rural debe priorizar el aprovechamiento y conservación de nuestros recursos naturales de manera sostenible, así como la recuperación de la tecnología tradicional. No desde un enfoque ambiental que alienta el ecoeficientismo (todo es posible usando la tecnología), sino respetando la naturaleza.

Equipamiento y servicios básicos
Las instituciones educativas rurales deben tener conectividad y acceso a las nuevas tecnologías, esto posibilitaría a los estudiantes recursos para aprender en interacción con sus pares de otros lugares, a través de proyectos colaborativos. Y debe ser reforzado con biblioteca escolar básica, con textos adecuadamente seleccionados.

Asimismo, contar con servicios básicos de agua, servicios higiénicos, desagüe que posibiliten la implementación de programas sobre las buenas prácticas en salud e higiene ambiental.
Finalmente, tenemos que rediseñar nuestro propio modelo educativo, sin calco ni copia (como sugiere Mariátegui),  sustentado en los valores ancestrales y sobre las fortalezas construir el país y la región que queremos.

 * Marco Saldaña Hidalgo es docente de la Institución Educativa Virgen Dolorosa, con estudios en Políticas Educativas y Desarrollo Regional, Gestión Pública, Innovación Pedagógica y Gestión de Centros Educativos

sábado, 4 de julio de 2020

A los maestros caídos por covid-19



Por Marco Antonio Saldaña Hidalgo (*)



Maestro,
Un día el maldito virus nos arrancó tu sonrisa,
Tu vocación de servicio y tus ganas de salir adelante;
Dejándonos un dolor profundo como nudo en la garganta.

Maestro,
Un día tus sueños y esperanzas por una patria nueva,
Aquella donde la justicia, la libertad y la solidaridad
Se erigen como valores de la convivencia democrática,
Se desvanecieron como la luz del día al atardecer. 

Maestro,
Te fuiste cumpliendo tu deber, aunque tus derechos fueron conculcados
Pusiste el pecho, en medio del temor y la angustia,
Y resististe como la caoba en la devastación del bosque amazónico.

Maestro,
Tu partida representa una lucha constante por el cambio
Una lucha contra el sistema corrupto, individualista y depredador  
Que no supo suministrarte  el oxígeno oportunamente
Privándonos de tu alegría, tu humanidad y perseverancia.

Maestro,
Desde mi trinchera confinada reivindico tu grandeza
Y por el camino de Mariátegui, Arguedas, Pancho Izquierdo y Galindo
Renuevo mi compromiso de lucha por una patria nueva
Con justicia social, ecológica y de todas las sangres.


* Marco Saldaña es docente de la Institución Educativa Virgen Dolorosa, con estudios en Políticas Educativas y Desarrollo Regional, Gestión Pública, Innovación Pedagógica y Gestión de Centros Educativos


domingo, 14 de junio de 2020

Hasta siempre, compañero Román


Por Marco A. Saldaña Hidalgo.

Un día de abril de 1991 nos encontramos en las aulas del Instituto Pedagógico de Tarapoto dejando nuestra tranquila comunidad para cumplir con un propósito: ser maestros. Teníamos entonces entre 17 y 18 años de edad. Eran tiempos complicados, narcotráfico, guerra interna y crisis económica marcaban la época. Junto a otros compañeros provenientes de la zona rural conformamos un grupo al que llamamos “los mendigos”. El propósito era resistir y defendernos hasta que concluyéramos los cinco años de estudios. En el proceso nos dimos ánimo y nos apoyamos mutuamente. Así fue, el 95 logramos recibirnos como profesores del Nivel Secundario en la Especialidad de Lengua y Literatura.

En algún momento de nuestra formación y ante la crisis alquilamos un cuarto para vivir tres compañeros: Ken, Román y Yo. Preparábamos nuestros propios alimentos, pues no era posible pagar la pensión. Pero siempre seguimos adelante, sabiendo que en algún momento tendríamos mejores condiciones para vivir y estudiar. El 96 iniciamos nuestra carrera como docentes. Román en su natal Shimbilllo; yo en Yurimaguas y al año siguiente en La Banda de Shilcayo. A pesar de la distancia, nos frecuentábamos y llegué a ser testigo y padrino de su matrimonio. Luego perdimos contacto cuando yo fui a mi segunda patria: San Lorenzo del Marañón,  a cumplir con mi servicio. 

Hoy, al conocer de tu deceso me embarga la tristeza y dolor de perder a un compañero, a un amigo y colega. Una muerte que frente a las demás representa “el momento más grave” – como diría Vallejo- en la vida de sus queridos y amigos ante la imposibilidad de poder darle el último adiós. Se trata de una muerte indigna, cruel como las tantas que están ocurriendo como consecuencia de este maldito virus. Sé que no se merecía esto por ser un gran esposo, un buen padre y un docente preocupado por el bienestar de sus estudiantes. Pero la muerte cruel, no sabe de gratitudes.

Román como tantas otras víctimas se aferró a la vida, pero esta dependía de oxígeno que el servicio de salud no le pudo proporcionar oportunamente, sino con la intervención de la familia que tuvo la angustia de conseguirlo a contracorriente. Por eso,  denuncio al sistema que por años privilegió el crecimiento económico y estropeó la salud y la educación pública. Denuncio a los gobernantes que actúan sin previsión, con poca transparencia, pero sí con prepotencia y cálculo político.  ¡Hasta siempre, compañero Román!


* Marco Saldaña es docente de la Institución Educativa Virgen Dolorosa, con estudios en Políticas Educativas y Desarrollo Regional, Gestión Pública, Innovación Pedagógica y Gestión de Centros Educativos

jueves, 11 de junio de 2020

OXÍGENO NUESTRO DE CADA DÍA, DÁNOSLO HOY, SEÑOR


por Marco A. Saldaña Hidalgo*

Y un día el maldito virus se apoderó de nuestros sueños y esperanzas, manteniéndonos en vilo, congelados y en cautiverio. Ahora que escribo estas líneas, los casos en San Martín aumentaron exponencialmente y la desesperación cunde en las familias y, particularmente, en la de los infectados. La demanda de oxígeno medicinal ha crecido enormemente para pacientes en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).  Y nuestro sistema de salud, desprovisto y sin personal suficiente, ya no tiene capacidad de respuesta.
Llegamos a este extremo y en las siguientes líneas expongo algunas de las razones que han hecho más crítica el manejo de la emergencia por COVID-19 en la región San Martín.

La falta de previsión y de prevención
El 06 de marzo se confirma el primer caso de Corona virus en el Perú y en  San Martín el 16 del mismo mes; en tanto, el 31 de marzo se produjo el primer fallecimiento en Tarapoto de un paciente procedente de Moyobamba. Se escucharon muchas voces, principalmente de médicos señalando las carencias y recomendando las medidas a adoptar.  Entonces se debió haber tomado las medidas de previsión a fin de anticipar el riesgo de contagio o detectar con antelación los peligros del virus. También se pudo adoptar medidas de prevención, ya el riesgo estaba comprobado, con prontitud: plantas de oxígeno, implementos de protección personal, recursos humanos, estrategias de control en los principales focos de contagio.
El 15 de mayo, el GORESAM pública una nota de prensa anunciando que San Martín es la primera región amazónica en destinar recursos propios para enfrentar el COVID-19. ¿Para qué? Se dejó pasar todo abril para aprobar modificaciones presupuestales y orientar el gasto para atender la emergencia sanitaria. Al parecer no hubo una planificación que pusiera en primer orden las prioridades para enfrentar la pandemia. El anuncio sirvió para la tribuna y para alimentar el ego.

El sistema administrativo burocrático
Si bien se necesita justificar el gasto, pero en una situación de emergencia se deben acortar plazos y abreviar  procedimientos administrativos. Sin embargo, en la práctica esto no ocurre y estamos lejos del concepto de la nueva gestión pública centrada en los valores de la eficiencia, la eficacia y la transparencia. Y las trabas burocráticas provienen, muchas veces, desde el gobierno central. Imagínense que para aprobar el presupuesto de mantenimiento de las plantas de oxígeno se requieren cumplir con una serie de procedimientos administrativos, no hay criterio para responder oportunamente frente a las situaciones de emergencia. Esto confirma también que la modernización del Estado estuvo al servicio de un modelo económico sin rostro social.  

Las iniciativas ciudadana fueron tomadas como competencia
El 20 de mayo la iglesia católica, en coordinación con la organización Manos Unidas inició la campaña “Somos San Martín” cuya meta era recaudar un millón de soles para la compra de una planta de producción de oxígeno medicinal, medicamentos y alimentos para pacientes con COVID-19 y sus familiares. La iniciativa fue rescatable y oportuna, sin embargo Pedro Bogarín lejos de apoyar el proyecto y promover la participación ciudadana, y muy a su estilo, le restó importancia y anunció  que comprarán plantas nuevas para el Hospital de La Banda de Shilcayo, Moyobamba y Tocache y en Tarapoto realizarán el mantenimiento de la planta existente. Además manifestó que el Hospital de Tarapoto tiene suficiente oxígeno para garantizar el suministro por 45 a 60 días. Las declaraciones del gobernador regional, desde luego, generaron complacencia en la ciudadanía que dejó de colaborar con el noble gesto de la Iglesia Católica y Manos Unidas. 

Hoy (ayer), al terminar la tarde, las redes sociales se llenaron de anuncios desesperados de familiares pidiendo con auxilio oxígeno  medicinal para tratar a sus pacientes que se encuentran con ventilación mecánica en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La demanda de esta mezcla de gases ha crecido enormemente, pues el suministro necesario es de cuatro balones de diez centímetros cúbicos por paciente. Se registran ya los primeros fallecidos por carencia de este elemental insumo, y nos queda implorar  ¡oxígeno nuestro, dánoslo hoy, Señor! 

* Marco Saldaña es docente de la Institución Educativa Virgen Dolorosa, con estudios en Políticas Educativas y Desarrollo Regional, Gestión Pública, Innovación Pedagógica y Gestión de Centros Educativos